

‘Un personaje al que le ha tocado una inmensa fortuna en la ruleta, al llegar al hotel se suicida’ Dejó escrito Dostoyevski en la página de un libro cuando murió. Esto era todo lo que había.
Y a mí me impactó ¿Qué le puede pasar a una persona para que actúe así, justo cuando está a punto de alcanzar lo inimaginable?
Con este resorte imaginé todo lo contrario: Artur Aguiló, un hombre que en un atentado terrorista se está desangrando, y otra víctima —Marina Rocha, una oficial de la Armada—, se acerca a ayudarlo, entonces le escucha balbucear al hombre destrozado que era lo mejor que le podría pasar en la vida ¿Por qué alguien, en ése momento tan terrible, dice una cosa así? Pues aquí se desencadena la historia.
A Marina le costará tiempo llegar a descubrirlo. Una de las consecuencias es entrar en su propia conciencia hasta descubrir sentimientos complejos que nacieron durante su niñez, y al mismo tiempo, comprender que la forma en que se ha manejado con sus sentimientos, buenos o malos, es la forma con que ha construido su vida. Lo que la fuerza a tomar una decisión irreversible.
Este es el tema principal de la novela: sin sentimientos la vida está vacía, aunque a veces la pueden llenar con contenidos equivocados.
Estaré firmando libros para Sant Jordi en el stand de editorial LETRAME en Paseo Lluis Companys, de Barcelona, stands 37 y 39 mesa 3, de 10:00 a 11:30.